Los mandatos familiares están presentes en la consciencia de toda familia y no siempre se reciben éstos con mensajes concretos, tipo… <<los hombres no lloran>>, <<si quieres ser una persona de provecho, tendrás que estudiar>>, <<o estudias o trabajas, no vas a comer de la sopa boba>>. Muchas veces, es éso que has respirado desde pequeño y que en tu familia, es normal o está asumido, como que tendrás que estudiar derecho porque tu padre tiene un bufete, o farmacia porque tu familia tiene una,…. Sea como fuere, han calado en tí.
Y a menos que le pongas consciencia al asunto, éstos mandatos condicionan tu vida.
En mi familia hay uno que me recuerda a una célebre frase… <<¡un paso atrás, ni para tomar impulso!>>, quizás os suene más como… <<lo que se empieza, hay que terminarlo>>. No sé a vosotras/os, pero a mí, me ha supuesto tragar con cosas que no me apetecían o que no me aportaban nada.
Cuando empecé a tomar consciencia, no sabía lo difícil que es quitárselos de encima!! Los tenemos tan interiorizados, que pasan por encima de nuestras verdaderas necesidades, se mimetizan con ellas y es hasta dificil diferenciar que es tuyo y que es un mandato familiar.
Y así, en enero, comienzo con mi web, mis talleres, facebook, las exposiciones… cuando me quise dar cuenta, había convertido mi tranquila vida y mi slow family, en una vida de estrés, con una familia estresada. Plazos de entrega, producción… Y ahora qué?
Traicionando mi mandato familiar y siendo fiel a mis propias necesidades, aquí estoy contándote, que la parte comercial de Quika Cerámica Viva, va a entrar en invernación y sin plazos. Necesito centrarme en mis talleres y mi formación, que lo que surge de ambos, ya da para una vida intensa!
He dado un paso atrás, sin dolor y con la seguridad, de que para todo hay un momento. Ahora lo sé, ahora le puedo poner nombre y vivirlo con tranquilidad. Ahora puedo volver a «estar presente«, para mí y para mi familia.
Mandato superado!