Como diría mi amiga Janet, nos boicoteamos.

Cuando queremos abrir un camino nuevo, para emprender o para cambiar nuestra relación con alguien/algo, el día a día nos va apaciguando las ganas. Te surge un compromiso familiar, la agenda se llena de eventos interesantes, tu hijo está en una fase complicada, la relación con tu pareja pasa por momentos delicados… Vaya, que nunca es el momento adecuado.

Ya sabes, nos cuesta abandonar nuestra zona de confort. Y es que no es cosa fácil! Si sumamos que a nosotros nos cuesta decidirnos y que nuestro entorno más cercano (familia y pareja) suele mostrarse conservador (no vaya a ser que les pringue!), cualquier cambio resulta aterrador.

Y en ésas me encontraba yo. Sabía que la cerámica era lo mío, me daba la vida, me llenaba de ilusión y en los talleres, parece que todo aquello se contagiaba tal que un virus. Pero nada salía de mi taller.

Un amigo y artista de la madera, me dijo, tienes que ponerte unos plazos, traza un calendario de trabajo. No os voy a decir “dicho y hecho” no, tardé, es más, mi hermana tuvo que sentarme y ayudarme a organizar las ideas que siempre hierven en mi cabeza.

Pero aquí está mi web, esto es lo que hago, esto es lo que soy.

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